22 agosto, 2017

2 X 1

Después pienso en dedicarle poemas de amor a las piedras. Si chocan entre ellas, si generan chispas, se mojan y se parten, siguen siendo piedras.
Me rodean todo el tiempo, las criaturas más silenciosas del universo, las primeras con un sentimiento de transformación latente, denso e infinitamente lento.
No son más que piedras y así y todo cuando me muera quiero que me entierren junto a todas ellas hasta el fin de los días. Así me convidan de esa apariencia eterna, porque no nacen ni mueren, son una continua imagen del presente. 

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