03 abril, 2010

Carta de una despechada

Y nosotros dos no podemos ser nada, porque vos estás mirando más allá de tu altura. Aunque durmamos juntos vas a estar mirando el techo, como chocan las polillas, en representación a como explotan las neuronas en mi cabeza. Me haces sentir idiota, y no hay cosa que me enferme más, porque si querés hacerme sentir miserable así lo lográs. Hoy pasé todo el día sentada en detrimento a mis cervicales, pensando para variar en… como desperdicio el tiempo, en que no existe el Nobel a la autocompasión, en que estaría bueno dormir un poco mejor, en que viene el frío y me pone de buen humor abrigarme. Pero siempre pesa más lo malo y feo, la caca y el pis, antes que la comida y la felicidad, la cerveza y los amantes, el Fernet y la música para bailar. Así que estoy acá, sentada porque escribir parada se me complica, y si esta silla hablara, no tendría nada para decir, al igual que la almohada babeada. Retomando… sos una pesadilla. Una bandada de pájaros cagándome en la cabeza, y yo me siento como una galleta ablandada por la humedad. Pasé el tiempo exponiéndome y ahora no queda otra más que tirarme a la basura, a nadie le gusta el sabor a viejo. Es probable que se me hayan posado un par de moscas también, llenas de caca en las patas. Estoy escatológicamente testeada, entabacada y soñolienta, pero siempre hay más lugar para quejarse, y eso es algo que me encanta. Yo soy feliz en la puta idealización, me encanta pasarme horas pensando en todos tus atributos súper copados. Pero sos un pedazo de mierda, un atado de bosta, igual que todos los otros, lo único que espero es encontrar el palito adecuado para limpiarme la suela de la zapatilla. Lo más gracioso es que no tenés idea. La idealista soy yo ya dije. Vos vas a pasar al pabellón de los infradotados con todos los otros, estoy llenando tu formulario. Un formulario de mierda. Sería fantástico.
Estoy en la puerta de los 22 y no aprendí un carajo, estoy cansada y aburrida, me queda poca yerba y 2 cigarrillos. Encima viene este otario a cantarme temas de amor, qué ganas de reventarte esa cara a besos. Más allá de eso, son un par de pájaros cortados por la misma tijera del inadaptado social. “Pero eso fue hace ya mucho, ya aprendí de mi dolor, y hoy solo fumo y escucho cuando siento hablar de amor” dice acá mi amigo Jorge, dudo que fume igual. Ya ni siquiera me sale hacerme la zorra. ¿Adonde se fue el rock? Las otras noches salí a una fiesta donde estaba todo el mundo re excitado y yo me quedé sentada tomando agua, es más, me acabo de poner una manta sobre las piernas porque tengo frío, debería existir el Nobel a la Loseritud también, me postularían. Esa misma noche mientras estaba con unos amigos en un bar me preguntaron si estaba ocupada la silla situada a mi lado (para llevársela obvio) y le digo al chico o chica ni me acuerdo: No pará no te la lleves!! Estoy esperando a mi novio inexistente!!!!!!. Por qué, realmente por qué esas ganas de dar lástima. No está mal reírse de uno mismo de vez en cuando, pero ya basta… es divertido igual. Todo esto viene siendo un tsunami de diversión enmascarada. Un tsunami… un tsunami en el papo papá.

1 comentario:

  1. woww!!!
    carajo. si que estamos bien eh!

    YA OJOS!
    Dejate de joder. que hay cosas mejores que hacer, que darse lastima.

    la mejor cura contra el despecho, es el presente. El despecho no es mas que un vicario del pasado. Una mentira. Porque lo unico que hace es recordarte parcialidades. Y por mas que intentes deshacerte de ellas, solo las vuelves a encontrar, porque sigues indagando en lo que ya fue.
    Concentrate en lo que estas viviendo ahora. Metete tu dosis de presente, y dejate de joder con las cosas detenidas. Que lo unic que haces es distraerte de tu vida.

    la concha de la lora.

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